16-jun-2021

Trabajo infantil y Pandemia
¿Qué dicen los expertos?

El impacto económico sin precedentes que ha tenido la pandemia de Covid-19, combinado con el cierre de escuelas y la asistencia insuficiente por parte de los gobiernos, está empujando a niños y niñas a una situación de trabajo infantil en condiciones peligrosas y de explotación, señaló Human Rights Watch en un informe que se presentó hoy previo al Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que se conmemora el 12 de junio de 2021. Los gobiernos y los donantes deben priorizar las asignaciones de efectivo destinadas a las familias para proteger los derechos de los niños y niñas a fin de que las familias puedan mantener un nivel de vida adecuado sin recurrir al trabajo infantil.

Señalamientos dados por OIT y Naciones Unidas.

La Organización Internacional de Trabajo (OIT) alertó sobre la grave situación de trabajo infantil como consecuencia de la pandemia. La crisis provocó que muchas personas ya inmersas en una condición de vulnerabilidad, se empobrecen aún más y se teme que se hayan revertido años en la lucha contra esta problemática social.

El organismo internacional estima que hay 160 millones de niños y adolescentes en el mundo inmersos en trabajo infantil, según su más reciente estudio presentado en junio del 2021, lo que refleja un aumento significado después de dos décadas de disminución continua. Los avances para erradicar este problema, señalan, se han estancado por primera vez en 20 años.

La OIT ha señalado que la pandemia frenó todos los esfuerzos para erradicar esta práctica y advierte sobre dos escenarios graves, sino se toman las medidas necesarias. En uno, habría 9 millones de niños más, afectados por el trabajo infantil para el 2020. Sin embargo, el segundo escenario es aún peor. Se preveé que 46.2 millones entrarían al trabajo infantil. Sin embargo, si los países no accionan prontamente, las cifras podrían ser aún mayores.

El año 2021 ha sido declarado por las Naciones Unidas como el Año Internacional para la Eliminación del Trabajo infantil, con el fin de promover acciones legislativas prácticas para erradicar el trabajo infantil en todo el mundo. Uno de sus principales objetivos es instar a los gobiernos a que adopten medidas necesarias para al alcanzar la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

La meta 8.7 pide a los Estados Miembros que tomen medidas eficaces a corto plazo para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a la esclavitud moderna y la trata de seres humanos; así como velar por la prohibición y la erradicación de las peores formas de trabajo infantil.